Transporte de muerte!!
Marco La Jara |
Es muy fácil lamentar los 38 o 50 muertos ocurridos en la Panamericana Norte o las carreteras del Perú, pero aquí haré un recuento de los mil y un viajes que hago cada semana de Lima a Chimbote, Trujillo, Chiclayo y Huaraz. Algunas veces en bus y otras en auto pero en ambas por las rutas del Perú.
Lo primero que debo decir es que a 90 km. por hora, es absolutamente probable que ante un accidente no hayan muertos y esa debe ser la velocidad máxima de un transporte público por carreteras interprovinciales. ¿Quién fiscaliza esa velocidad?, el policía o el fiscalizador del MTC. Ambos perfectos inútiles en esta materia ya que ni uno de los dos es chofer ni hizo entrenamiento como para experimentar -con certeza- qué es ir rápido y controlar un transporte de pasajeros a 100 km. Es decir, decirle que debe fiscalizar por la velocidad no es un tema que el "tombo" o el supervisor lleven como convicción, lleven en el alma. No reconocen que romper esa regla (ir a 90 km. como máximo) puede generar una desgracia múltiple. Es más, romper esa regla ya tiene un precio y déjenme decirle que es bien barato. En esta misma línea de ideas les cuento que el policía nos hace parar a los vehículos particulares, o nuevos, o modernos pero no porque somos los ciudadanos a quienes ellos se deben, sino somos "sus clientes", esa carnecita que puede tener alguna falta para coimear alto con la amenaza de que "la papeleta es cara". Esa es la policía, por lo que mal hace Fritz Du Bois de Perú 21 (Edición del 23 de febrero) en colocarlos como solución. ¿El MTC? No pues no jodan; ¿qué puede hacer el MTC si sus supervisores son de Lima?, ellos no saben que Barranca, Supe y Pativilca eran localidades que -hasta hace 1 año- estaban en plena carretera y sus mototaxis circulan por ahí con la anuencia del "tombo" (otra vez). Los agentes del MTC no conocen la realidad del transporte interprovincial de pasajeros que es en un 50% informal. Yo tuve un amigo agente y sólo usaba su cargo para no usar permiso de lunas oscuras, hacer maniobras temerarias y pasarse la luz roja excusándose con el efectivo que lo intervenía, como agente del MTC. Para eso son autoridad.
En resumen, en este país nadie va a aliviar el tema del transporte si es que los usuarios no entendemos que la vida y el planeta es algo que debemos cuidar NOSOTROS MISMOS. El chofer de bus junto con sus compinches, sólo quieren llenar el bus y nosotros, sólo pagar barato. Permitimos que la señora de las empanadas suba y mientras el bus avanza la tía vende con su limón más. Si ese bus frenara de golpe por un perro o un inconsciente peatón o chofer, esa señora será lanzada con sus 60 kilos multiplicados por la velocidad del bus (60 km.), es decir a 360 kg fuerza, chocando su cabeza, rodilla, codo o talón contra un pasajero provocando no sólo su muerte sino la de los demás. Por eso se exige el cinturón de seguridad, para no aceptar a gente en el intermedio, ¿sabían eso? Sabías que esos buses interprovinciales (los que no van a Lima), ante un impacto de alta velocidad (90 Km/h) se rompe para adentro?, es decir, los bastones de las ventanas, los fierros de los asientos, de los posa pies, de las agarraderas, de los compartimientos superiores, las escotillas, etc. se contraen y saltan para adentro mutilando a la gente? Los asientos se salen porque fueron recolocados para que entren más asientos y por ende más plata, eso es seguridad? Es difícil que la gente sea consciente de todo esto ya que un país inculto es más fácil de dominar y masacrarlo moralmente. Imagínense las conversaciones del abogado Hugo Ortiz Salas ("tengo poder dentro de la Suprema porque me deben favores") en Chile; no digo que no haya corrupción, pero no sobreviviría ni un minuto ni como representante, ni como abogado. Cuando Fujimori aterrizó en Chile todo migraciones -que lo dejó entrar- y no lo detuvo, fue despedida sin beneficios y con deshonores; además de un juicio a favor del Estado chileno.
No esperes que tu autoridad resuelva el problema. No tiene idea de lo que ocurre. Manejar despacio es mi primera recomendación y mantenerse lejos de la policía es mi segundo consejo. A los demás, que Dios los proteja!!













